En Loreto logran germinación masiva de cedro y caoba
En Loreto logran germinación masiva de cedro y caoba
Mar, 12/09/2017

​Iquitos.- El investigador español Enrique Lorente ha logrado lo que para muchos parecía imposible: germinar masivamente y de manera natural, caoba (Swietenia macrophylla) y cedro (Cedrela odorata), dos especies de árboles maderables que son consideradas en el mundo como especies “preciosas”, es decir de alto valor comercial y que actualmente se encuentran en peligro de extinción.

En su fundo en la carretera Iquitos-Nauta (Loreto), el empresario también consiguió combatir con éxito la Hypsipyla Grandella  –una plaga que ataca y destruye las plantaciones de meliáceas (principalmente cedro y caoba) en sus dos primeros años de vida-  enfrentándola con métodos e insumos naturales, y además, consiguió elaborar nutrientes orgánicos que le han permitido acelerar el crecimiento de sus árboles.

Lorente ha tenido varios y diversos negocios en sus más de 40 años de vida empresarial “y en todas  puse la misma pasión por ser el mejor en el rubro. Esta vez no podía ser la diferencia”, comentó a AgroNegociosPerú.

 

DE REGRESO

Lorente nació en Zaragoza (España) y sus ancestros fueron agricultores, por lo que en su retorno al Perú, escogió Iquitos para radicar. En los últimos 30 años, ha vivido la mayor parte del tiempo entre Lima e Iquitos, con breves periodos en Brasil y Ecuador.

Compró la finca “El Paraíso”, en el kilómetro 39.7 de la carretera Iquitos-Nauta, con la idea de realizar varios proyectos, entre ellos el de la agricultura. En los primeros días de recorrerla, descubrió árboles de cedro y le dijo a uno de los trabajadores que estaban limpiando la maleza, que iba a sembrar más de estas plantas. La respuesta de su empleado fue que eso era imposible, que no germinaban y que si por casualidad lo hacía, los insectos (Hypsipyla Grandella y hormigas podadoras)  las matarían en los primeros meses.

Plantones de caoba

¿Cómo que no se puede?, se preguntó. Y ese día de septiembre del 2015 empezó a realizar sus primeros experimentos. Miles de dólares invertidos en la construcción de su vivero, miles de horas de investigación, fracasos y más fracasos no mellaron su voluntad.

Los diversos protocolos de pre germinación no le habían dado resultado, hasta que después de un año y medio logró su primera germinación masiva: 100 plantones… A las dos semanas reconfirmó su protocolo con 60 mil semillas. El 99 por ciento germinaron.

Paralelamente había estado ensayando métodos naturales, sin elementos químicos, para combatir la Hypsipyla Grandella. “No fue tan complicado porque de joven lo había hecho en los campos de Zaragoza y recordé que la misma naturaleza se encarga de equilibrar el ecosistema”, dijo.

Para probar la efectividad de sus métodos, los aplicó en sus 60 mil plantones de cedro. Día a día, todos crecían fuertes y hermosos, sin ningún problema, así que empezó a trabajar en su tercer reto: elaborar nutrientes naturales para fortalecerlas y acelerar su crecimiento, además de resolver el problema del drenaje, rompiendo con el mito de que la tierra de Loreto no produce. En su fórmula tampoco utilizó químicos y luego de varias pruebas y meses de observación comprobó que aquellas plantas que recibían nutrientes crecían mucho más que las que no.

Plantón de caoba

Lorente había completado sus tres retos y quiso compartir con sus vecinos el éxito. Regaló más de seis mil plantones y desde el año pasado les hace un seguimiento escrupuloso y estricto para verificar cómo y cuánto crecen. Ninguno ha muerto y todos, sembrados en diferentes espacios y condiciones, están robustos y sanos.

OTRAS ESPECIES

Según comenta Lorente, se puso otros retos mayores y los alcanzó fácilmente. Ha logrado germinar semillas de caoba de manera masiva. En su fundo crecen verdes y sanos  20 mil plantones que ya tiene cuatro meses de vida y en breve serán trasplantados directamente al campo.

Y su último reto es el palo rosa (Aniba rosaeodora), un árbol valioso que fue explotado durante décadas en Loreto y que cada vez es más difícil encontrarlos. Lorente está convencido que también logrará la germinación masiva de las semillas a las que está sometiendo a su protocolo.

Plantones de cedro

Recientemente se reunió en Lima con potenciales  inversionistas interesados en reforestar tierras con estas especies, altamente valoradas en el mundo por su calidad, dureza y alta resistencia,  además de su creciente demanda y alto valor de exportación,.

Según comentó, los inversionistas tomaron en cuenta que actualmente la madera de un árbol de caoba peruana en los Estados Unidos se puede vender hasta en US$11,000 y la de un cedro en más de US$9,000, lo que consideraron a todas vistas una gran inversión.

“Nuestra intención no sólo es que los inversionistas obtengan una rentabilidad muy alta por cada hectárea sino que además el país sea reforestado para contribuir en mejorar el medio ambiente y el cambio climático”, expresó.

Enlace: 
12 setiembre 2017