FAO Y MINAGRI REFLEXIONAN SOBRE LOS DESAFÍOS EN VISIBILIZAR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES RURALES
FAO Y MINAGRI REFLEXIONAN SOBRE LOS DESAFÍOS EN VISIBILIZAR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES RURALES
Mar, 13/06/2017

(12 de junio).-  La FAO y el MINAGRI invitaron a CONVEAGRO a participar en el Foro “Mujeres Rurales, Mujeres con Derechos”  cuyo objetivo es conocer los avances alcanzados, reflexionar sobre los desafíos que cada paso adelante supone y plantear una hoja de ruta consensuada para mejorar el diseño de políticas públicas rurales sensibles al género. Durante la jornada se presentaron los resultados de varias investigaciones sobre análisis de género en el sector agropecuario (CENAGRO 2012)

Datos principales:

 

  • En el Perú agropecuario participan 3 millones de mujeres. La relación de género históricamente las sitúan en condiciones de desventaja frente al acceso y control de los recursos productivos.

  • La representación de las mujeres rurales en el año 72 representó el 13,2%, siendo en el 2012 el 30,8%. La tendencia de la feminización agrícola está asociada de manera general a la pobreza rural

  • Las mujeres productoras manejan 1,8ha de superficie agrícola, mientras los hombres manejan 3ha, lo que confirma una inequidad estructural de género.

  • La mayoría de mujeres rurales (58,1%) habla lengua castellana, y 34,7% habla quechua.

  • Una de cada tres mujeres productoras no sabe leer ni escribir (27,3%) y un 45,9% tiene nivel primario

  • Durante el 2014, el 33% de mujeres no percibió ingresos propios, frente a un 13% de hombres en esa misma condición. En el área rural esta brecha es aún más pronunciada, ya que 50% de mujeres rurales no percibe ingresos propios.

  • Es urgente que los gobiernos y organismos internacionales promuevan la búsqueda y divulgación de información sobre el papel de la mujer en las diversas actividades agropecuarias.

CONVEAGRO exhorta a las organizaciones del sector estatal, privado y de la sociedad civil a trabajar en conjunto para visibilizar y empoderar económica, social y políticamente a las mujeres del campo, ya que su papel en las actividades agropecuarias es imprescindible para el desarrollo de las familias peruanas. Se debe reconocer la participación de las mujeres en la economía nacional y lograr la implementación de políticas públicas diferenciadas que permitan su desarrollo integral.